Consejos de padres a hijos: Cómo ser fuerte y estar seguro de uno mismo

En este post quiero proponerte varios aprendizajes que a mí me han ayudado a ser una mejor persona, superarme cada día y conseguir mis objetivos sin menospreciar a los que me rodean o hacerlos sentir menos.

Según vamos avanzando en el camino, nuestra forma de ser va moldeándose progresivamente, sobre todo cuando somos más jóvenes, como nuestros hijos. Por eso, resulta vital que los cimientos en los que se sustentará su carácter, comportamiento, forma de actuar con otros… sean estables, macizos y estén bien estructurados.

Toma nota de todos ellos:

  • 10. Cuando te den las gracias, no digas que no importa, sino acéptalas y agradécelas.

En el momento en el que una persona te agradece algo que has hecho por ella, está entregándote de forma altruista una gran cantidad de positividad. Si a esa muestra tú respondes con un ‘de nada’ o ‘no me des las gracias’, estás rechazando toda esa fuente positiva y dejando que se esfume. Da la bienvenida a esas muestras de cariño y bondad aceptando tu participación en ellas y sintiéndote honrado por eso… ¿qué tal un ‘ha sido un placer ayudarte’?

  • 11. Sé tú mismo sin importarte lo que los demás piensen de ti

Resulta muy sencillo de decir, pero complicado de llevar a cabo. Sin embargo, es vital que lo asimiles y lo comprendas. Tu esencia es lo que te diferencia de los demás y te hace especial. Nadie es igual que tú y ese es tu poder. Por eso, es algo de lo que tienes que sentir orgullo y no esconderlo o renegar de ello por lo que piensen otros.

  • 12. No dejes de lado tus necesidades por complacer las de otros

A menudo nos pasamos el tiempo con el foco puesto en lo que los demás desean, necesitan, exigen… pero nos olvidamos completamente de nuestro yo. No es egoísta intentar pensar un poco más en nosotros mismos y atender a aquello que nos hace felices, sin anteponer la felicidad de personas externas.

  • 13. No estar bien siempre, también es correcto.

En el ritmo de vida acelerado en el que vivimos parece que no podemos permitirnos ni un momento de pausa ni de bajón emocional. Los estándares están altos y da la sensación de que si decaemos mínimamente, es un signo de debilidad. ¡Todo lo contrario! Permite sentirte mal, estar triste o no apetecerte ningún plan. Lo importante es escucharte y hacer lo que tu cuerpo y mente te piden.

  • 14. Ten confianza y seguridad 

Esta es una de las lecciones de vida que más te podrán ayudar a lo largo de tu recorrido vital. Si confías plenamente en tus posibilidades y forjas la suficiente seguridad en ti mismo, ya tendrás la mitad del camino avanzado en todo. Muchas veces, nuestros puntos débiles podemos compensarlos con esa autoconfianza.

  • 15. No te encierres en ti mismo: sé sociable

Hoy en día todo el mundo se lamenta de la falta de comunicación entre las personas -a pesar de los avances digitales para estar hiperconectados-, de lo ardua que resulta la labor de conocer a gente nueva… pero muchas veces el remedio está en nuestra mano. ¿Por qué no, en vez de mirar la pantalla de tu móvil mientras esperas el transporte público pruebas a observar a tu alrededor y conversar con los que se encuentran a tu lado? De esos momentos pueden nacer experiencias invaluables.

  • 16. Ayuda a los demás de forma altruista

Prestar tus servicios a alguien o ser amable con los demás solo para intentar conseguir provecho de ello no es honesto ni moral. Intenta hacerlo de forma desinteresada y generosa, ya que eso te conllevará menos frustraciones y mucha más paz espiritual

  • 17. No te quejes continuamente y transfórmalo en gratitud

Puede que por temporadas te lamentes porque careces de aspectos “importantes” para tu vida: una pareja, un mejor coche, ganar más dinero, tener ropa de marca… pero piensa que poner el foco en todo aquello que no tienes -y más si es meramente superficial-, no conllevará nada positivo. Mejor da las gracias por todo lo que sí tienes y esfuérzate por mejorar lo que no te guste tanto.

  • 18. Huye de la envidia

Siempre habrá otros que hayan tenido un camino vital más fácil porque partían de un gran sustento familiar económico, han sabido elegir mejor sus cartas… pero no por eso tienes que sentir envidia hacia ellos. Céntrate en ti y la persona que eres, no en los demás o cómo han conseguido sus propósitos. Si son dignos modelos a seguir, aprende de su recorrido y, si les ha venido dado, alégrate por ellos y continúa tu camino. La envidia solo te traerá frustración y sentimientos muy bajos.

  • 19. Los pequeños momentos son los que le dan sentido a la vida

Otra típica frase que pensarás que es de manual, pero no. Muchas veces creerás que solo se es feliz si tu día es un no parar de actividades sociales, planes excéntricos y caros y viajes a cada cual más exótico. Y sí, seguro que también te lo pasarías muy bien, pero solo por un tiempo, ya que te darás cuenta un día de que disfrutar de la tarte de café y canela de tu abuela un domingo después de comer te puede aportar mucha más paz y plenitud que cualquier otra situación.

  • 20. Si tiene solución, ¿por qué te preocupas?

Nos pasamos los días y días dándole mil vueltas a ‘problemas’ y evaluando mil opciones sobre qué hacer respecto a determinadas decisiones. Pero… ¿realmente tenemos que atosigarnos de esa manera? Como te decía, la mayoría de los conflictos que aparecen en nuestra vida tienen una solución. No te preocupes en vano y concentra, mejor, tus esfuerzos en buscar opciones que te favorezcan.

  • 21. Cuida tus pensamientos

Aunque suene duro decirlo, nuestra mente nos juega malas pasadas e intenta llevarnos por el camino de la autocompasión, el autoengaño y la incertidumbre. Tienes que aprender a mantenerla a raya y discernir entre lo que es real y lo que no.

  • 22. Lo que imagines siempre será peor que la realidad

¡Cuántas veces habrás creado en tu mente una película de ficción y fantasía digna de cualquier premio de cine! Recuerda: en la mayoría de los casos, todo aquello que te imaginas se agiganta en tu mente muchísimo más de lo que en realidad es. No te dejes llevar por elucubraciones que no te llevan a ningún lado y recuerda que fuera de tu cabeza, las cosas suceden de otra forma y nada es tan malo como te lo planteas.

Espero que estas ideas o tips te hayan servido de inspiración para dejar en forma de legado a tus hijos aquellos pensamientos y creencias que han definido la gran persona que eres ahora.

¿Quieres empezar a grabarle a tus hijos un audio con tus propios consejos?


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