Cómo conocerte mejor sabiendo de dónde provienes

¿Conociste a tus abuelos? ¿Y a tus bisabuelos? Si tuviste la suerte de conocerlos e incluso de relacionarte con ellos, aprovechar sus enseñanzas y su cariño, te doy la enhorabuena, porque seguramente te transmitieron un conocimiento y unos valores impagables. 

Lo que es menos probable es que conocieras a tus tatarabuelos. Quizás tus padres guarden alguna foto en blanco y negro en alguna caja de zapatos en el trastero o quizás te hayan contado algunas historias por aquí y por allá:

“Dicen que tu tatarabuelo fue alcalde del pueblo”.
“Dicen que tu tatarabuela era de Galicia, de donde viene la familia”... 

Pero probablemente conozcas muy pocos detalles de sus vidas. 

Y es normal, porque en aquella época no contaban con la tecnología necesaria para almacenar los recuerdos ni tampoco se le daba demasiada importancia a dejar un legado emocional a los descendientes. 

Sin embargo, ¿no hubiera sido maravilloso haberlos conocido mejor? Saber cómo sonaban sus voces, qué palabras utilizaban para expresarse, qué carácter tenían, cuáles eran sus inquietudes...

Conocer a nuestros antepasados es conocernos a nosotros mismos

Al fin y al cabo, conocer a nuestros antepasados es conocernos a nosotros mismos, son las personas que nos dieron nuestros apellidos, que llevaron nuestra misma sangre y, más importante, que dieron la educación y los valores que nos han llegado a nosotros a través de nuestros padres. 

Desafortunadamente, poco podemos hacer porque toda esa información se ha perdido y ahora solo podemos sostener aquella fotografía descolorida entre nuestras manos y hacernos todas esas preguntas sin obtener respuestas. 

¿O no? No tiene por qué ser así. 

Gracias a Ztela ahora podemos recuperar parte de este pasado y traerlo al presente y, además, también podemos guardar todos nuestros recuerdos, experiencias y reflexiones para transmitirlos a las generaciones futuras en forma de legado emocional. 

Porque, recuerda, en algún momento tú serás el tatarabuelo y tus tataranietos querrán saber de ti.

Aquí tienes algunas ideas para empezar: 

1.- Recupera la información que tienes y conviértela en un legado emocional con Ztela

Como ya comentamos en otro artículo, un legado emocional es una recopilación organizada de todos los elementos intangibles que quieres dejar en herencia a tus descendientes. Por eso, si quieres que la poca información que tienes sobre tus antepasados no se pierda ahora tienes una oportunidad gracias a Ztela.

Pero, ¿Cómo puedes hacerlo?

Para que no se pierda la información, lo primero es recopilar toda la información que tienes de tus antepasados. Por ejemplo, empieza por tu tatarabuela:

  • Recoge todas las fotografías que puedas encontrar, no solo las tuyas sino también las de toda la familia.
  • Pregunta a los familiares que todavía estén vivos qué recuerdos tienen de ella.
  • Intenta recordar tú también lo que te han contado tus padres de ella.

Una vez que lo hayas recopilado trasládalo a Ztela. Graba una nota de voz con cada anécdota que te hayan contado de ella y vete escaneando todas las fotografías con la propia aplicación…

Ahora sigue con otros familiares para ir componiendo ese árbol genealógico digital que te permitirá conocer tu procedencia un poco mejor.

2.- Empieza a crear tu propio legado emocional con Ztela

¿Cómo le explicarías lo que está ocurriendo hoy a las personas que vivan en el año 2070? 

Como decíamos al principio, en algún momento, tú serás el tatarabuelo y tus descendientes lejanos también se interesarán por ti para saber cómo eras.

Entonces, ¿por qué no contarles cómo es tu vida ahora? Tus tatarabuelos no tuvieron la posibilidad de hacerlo, pero tú sí. Tú tienes la tecnología que lo permite al alcance de la mano. Tienes a Ztela. 

Ztela puede canalizar todas esas reflexiones, experiencias y vivencias que quieres transmitir para entregarlas como un regalo, incluso cuando ya hayas abandonado este mundo. 

Ahora puedes inmortalizar tus recuerdos y contar tu historia en primera persona. Pero, ¿por dónde puedes empezar?  

Nada más sencillo que grabar una nota de voz explicando cómo es tu vida hoy, qué haces actualmente, dónde vives, cómo es la situación actual...

Poco a poco podrás ir remontándote más atrás en el tiempo, año tras año si quieres. Lo importante es empezar ahora para que nada se pierda...

Porque, recuerda, no puedes volver atrás, ¿o sí?


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